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4.9

¿Cómo debería ser mi calzado?

El pie del peregrino descubre todas las superficies posibles: el asfalto, el hormigón, gravilla, etc. Tal disparidad origina serias dudas en la elección del calzado que mejor se adapte a todas y cada una de las superficies descritas.

El tema del calzado es muy personal. Lo más importante es que no deberían ser botas o zapatillas nuevas, sino un calzado que esté muy bien adaptado a tu pie y con el que te sientas a gusto.

Aquí te damos unas recomendaciones que hemos recogido y que pueden ser de ayuda para tu elección:

Se necesita un calzado ni muy ligero ni muy pesado, que sea flexible y que aporte una buena estabilidad. Todas estas características las reúnen las zapatillas de trekking y el calzado trail running que utilizan los corredores de montaña. Ambas son más ligeras que las botas de senderismo y aportan mayor flexibilidad y amortiguación. La suela es más resistente y soporta mejor los impactos y el peso de la mochila que la de una zapatilla de atletismo convencional.

El tejido impermeable y transpirable Gore-Tex evitará que se moje el pie y evacuará el sudor al exterior. Las botas de montaña protegen mejor los tobillos y los posibles impactos de las piedras pero son más pesadas, recalientan más el pie y son muy incómodas sobre el asfalto. La experiencia aconseja zapatillas de trekking o trail running.

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